sábado, 20 de junio de 2009

¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?

Cuando hablamos de aprendizaje pensamos en un concepto aparentemente fácil de definir, pero al profundizar en él, resulta demasiado difícil de concebirlo porque su dimensión semántica se origina a partir de un estudio temporal y espacial sustentado por la psicología educativa. ¿Y qué sucedería si el análisis se realizara a partir de la praxis educativa?, ¡ah!, implicaría concebirlo desde otra perspectiva considerando las características psicosociales de cada persona. Por ello, es de suma importancia valorar cada aportación que realiza la ciencia en materia educativa y como docente, retomar aquellos elementos que se adaptan a nuestro contexto, a las necesidades e intereses de los alumnos y a los propósitos educativos de la Educación Media Superior.
Por consiguiente puedo afirmar que el aprendizaje no puede considerarse como algo trivial, y no se puede medir con base en unas simples preguntas, las personas que lo piensen así, están totalmente equivocadas porque no han valorado sus alcances, dimensión, procesos cognitivos y prácticos que conlleva el análisis de esta palabra. El aprendizaje se transforma en una serie de conocimientos, habilidades, capacidades, destrezas y valores que requiere de un proceso gradual y continuo, utilizando una diversidad de instrumentos para poder evaluarlo; que también resulta difícil.

Las concepciones del aprendizaje y su congruencia con el enfoque por competencias

Como resultado del análisis de cada una de las aportaciones teóricas sobre el aprendizaje, puedo constatar que son congruentes al enfoque por competencias las siguientes: Teoría del procesamiento de la información, aprendizaje por descubrimiento, aprendizaje significativo, psicología cognitivista, constructivismo y socio-constructivismo.
Teoría del procesamiento de la información: cuando el alumno adquiere conocimientos, habilidades, capacidades y destrezas tiene que guardar la información en su memoria a largo plazo y hacer uso de ella cuando lo requiera.
Aprendizaje por descubrimiento: la exploración representa una habilidad y capacidad que le permite descubrir algo que realmente no lo tenía contemplado pero le resulta interesante para su vida diaria.
Aprendizaje significativo: las competencias que deben adquirir los alumnos tienen que ser significativa para que realmente se interesen por aprenderlas, analizando su aplicabilidad en su contexto.
Psicología cognitivista: para que el alumno adquiera el aprendizaje ya sea un conocimiento o una habilidad, es necesario que realmente se encuentre suficientemente motivado y demuestre el interés por aprenderlo.
Constructivismo: la capacidad cognitiva y los conocimientos previos con que cuenta el alumno, son factores que inciden en su inteligencia para poder adquirir y construir sus propios aprendizajes.
Socio-constructivismo: la socialización del conocimiento es necesaria para que el alumno desarrolle competencias y las contextualice.
Por lo tanto, cada una de las diferentes concepciones del aprendizaje ha contribuido y seguirán contribuyendo en los procesos para generar nuevas formas de concebirlo. Una teoría surge para dar origen y sustento a otras.

jueves, 21 de mayo de 2009

La aventura de ser maestro

Cuando me faltaba un semestre para concluir con mi carrera profesional, estuve realizando el servicio social en el CBTIS 9, donde las actividades propias consistieron en dar asesorías en la modalidad semiescolarizada, a escasos meses de iniciar, me asignaron 4 grupos de adolescentes de entre 30 y 42 alumnos para impartir la asignatura de Taller de Lectura y Redacción II, En ese momento me puse contento porque era lo que yo realmente deseaba con entusiasmo, pero al mismo tiempo sentía un estremecimiento que me recorría todo el cuerpo, empecé a idear modelos cognitivos sobre cómo debía de comportarme ante un grupo de adolescentes rebeldes, inmaduros, pero también sobre la forma de cómo tenía que dar mis clases.
Empecé a recordar a cada uno de mis maestros que me impartieron clases durante mi carrera y evocarlos en una situación de enseñanza, entonces fui retomando ciertas características y actitudes que yo consideraba de mayor importancia para que pudiera generar una identidad docente provisional.
Fue entonces cuando pude darme cuenta que en la escuela no nos enseñan cómo dar clases y mucho menos qué actitud adoptar en el aula. Aprendemos a ser maestro por ensayo y error.
Ahora bien, conforme vas adquiriendo la experiencia, te das cuenta que el ser docente implica estar inmerso dentro de una serie de dimensiones que como teoría suena bien, pero en el momento de llevarlo a la práctica resulta complicado. Tales dimensiones son: valoral, pedagógica, interpersonal, institucional, personal y social, entre otras.
De la misma manera sucede con los postulados de la educación, aprender a aprender, aprender a ser, aprender a hacer y aprender a convivir. Considero que únicamente nos enseñan el aprender a aprender y los demás tenemos que adquirirlo a través de ensayo y error.
Por lo tanto y considerando los puntos analizados en las diferentes lecturas, he llegado a la conclusión que la docencia es una noble tarea que requiere de una plena vocación por quienes la ejercemos, también implica de una capacitación constante en las nuevas tendencias psicopedagógicas para organizar los escenarios de aprendizaje.
Para poder entender a los adolescentes y conocer sus inquietudes, intereses y virtudes, tenemos qué conocer el mundo en que viven, incluirnos en él y tal vez así podemos entenderlos y hacer de la enseñanza algo muy interesante, donde el objetivo principal es que el alumno se interese por aprender y desarrollar las competencias que exige la Reforma Integral del Bachillerato.

Mi confrontación con la docencia

Desde que estaba estudiando en la escuela secundaria, ya tenía bien definido cuál sería mi profesión “Maestro de la asignatura de español” y esto sucedió porque realmente me gustaba la forma de cómo la maestra titular impartía la asignatura. Era muy dinámica, explicaba detalladamente cada clase, nunca faltaba, vestía muy elegante y era muy creativa. Esto me motivó lo suficiente y dije, ¡quiero ser maestro de español!
Cuando terminé la secundaria y luego ingresé a la preparatoria, tenía en mente esos recuerdos de la maestra de español, en cada momento los tenía presente y me servían como fuente de motivación. De esa manera fue pasando el tiempo, pero con la mirada fija en lo que realmente quería ser “Maestro de Español”
¡Al fin he concluido con mi bachillerato! Ahora seguiré el camino que he elegido; entonces me inscribí en la Escuela Normal Superior del Instituto Campechano porque quiero ser maestro de español. Después de cuatro largos años, al fin he concluido con mis estudios y debo de titularme lo más pronto posible. Esa fue una de mis prioridades, titularme.
A los pocos días de haberme titulado, salió una convocatoria en el Centro de Estudios Tecnológicos del Mar 02 en Campeche, entonces dije, ésta es mi oportunidad y no la voy a desaprovechar; presenté el examen de oposición y grande fue mi sorpresa cuando me avisaron que yo era el candidato elegido a cubrir las 15 horas vacantes. Me sentía contento pero nervioso a la vez, pensando cómo iniciar en un primer día de clase como maestro. Fue entonces que dije, tengo que planificar lo que voy hacer cuando esté frente a los adolescentes. (Mi presentación, presentación de los alumnos, encuadre de la asignatura, indicaciones sobre cómo se trabajará y los criterios de evaluación).
Conforme pasaba el tiempo, pude darme cuenta que la profesión que había elegido resultaba muy difícil porque implicaba dar más de tu tiempo, e incluso, hacer actividades extracurriculares con la finalidad de planificar la enseñanza de tal manera que los alumnos puedan interesarse por ella, así mismo tenía que cuidar que las actividades vayan encaminadas a lograr un propósito educativo. Muchas de las veces la planificación se realizaba pensando que los grupos eran totalmente homogéneos; una misma planeación para todos los grupos.
Pero al ir observando y leyendo algunos textos, me llevó a la reflexión de que era todo lo contrario, la planeación tiene que elaborarse considerando las características individuales y contextuales y que los grupos son totalmente heterogéneos, por consiguiente, una misma planeación, no era funcional. Tenía que considerar una serie de variantes en cada uno de los grupos para seleccionar las actividades propuestas en la planeación.
Ante este análisis, puedo decir que el ser docente representa un reto fundamental, porque implica una actualización constante para estar a la vanguardia de las exigencias educativas de este siglo para que podamos preparar a los alumnos en las competencias necesarias y requeridas que exige el mundo laboral y globalizador.
Por lo tanto, tengo que dar lo mejor día a día, sin importar que sea reconocida mi labor como docente. La única satisfacción que me queda es ver que muchos alumnos que preparé ya son profesionistas y que te recuerdan con un saludan cuando en algún momento los encuentras en algún lugar.

miércoles, 20 de mayo de 2009

Los saberes de mis estudiantes

Nuestros alumnos tienen intereses muy distintos debido a la diversidad cultural que prevalece en nuestro contexto y aunado a los avances científicos y tecnológicos, generan brechas en sus aprendizajes, dedicando mayor tiempo, al conocimiento y exploración de las Tecnologías de la Información y la Comunicación. Para ellos, de un mundo totalmente desconocido e incierto, les permite conectarse y navegar con interés y certeza en un cúmulo de información donde ellos tienen la oportunidad de seleccionar, el que mejor le parezca.
Ante esta situación, tuve la oportunidad de pedirles a mis alumnos que me escribieran lo que saben hacer en internet, grande fue mi sorpresa cuando empecé a leer sus respuestas. Ellos manifestaron que utilizan este medio para bajar música, descargar películas, buscar imágenes, informarse sobre los acontecimientos artísticos, buscar y seleccionar información que les solicitan sus maestros en las diferentes asignaturas. También lo utilizan como un espacio para socializarse a través del chat, crear sus metroflog, descargar programas para celulares, descargar software gratis, accesar a ciertas páginas como Youtobe, fayfay, faxbook, entre otras, así como enviar y solicitar información a través del correo electrónico.
Con la información obtenida de los alumnos se construyó la siguiente estrategia el cual denominamos “El guía ciberespacial” que consiste en lo siguiente:
1. Se formaron cinco grupos de seis integrantes.
2. En cada equipo se elige a un representante que fungirá como el guía ciberespacial.
3. A cada guía ciberespacial se le asigna una página de internet que domine.
4. El guía ciberespacial tiene la función de explicarle a su grupo sobre la página asignada, con base a las siguientes preguntas: ¿Qué es?, ¿cómo accesar?, ¿cuál es su utilidad educativa y personal?, ¿qué tipo de información se puede obtener?, entre otras preguntas.
5. Los demás integrantes deberán realizar todas las anotaciones correspondientes como producto de las intervenciones del guía.
6. La actividad se realizará en la sala de cómputo de la institución.
7. Al finalizar la actividad, cada equipo expondrá las ventajas y desventajas de la página explorada.
Para concluir, se realiza una plenaria general donde los alumnos manifiesten los beneficios que se puede obtener al hacer un uso racional y consciente de las tecnologías de la información y la comunicación, así como sus implicaciones al utilizarlas de manera desmesurada e inconsciente.