jueves, 21 de mayo de 2009

Mi confrontación con la docencia

Desde que estaba estudiando en la escuela secundaria, ya tenía bien definido cuál sería mi profesión “Maestro de la asignatura de español” y esto sucedió porque realmente me gustaba la forma de cómo la maestra titular impartía la asignatura. Era muy dinámica, explicaba detalladamente cada clase, nunca faltaba, vestía muy elegante y era muy creativa. Esto me motivó lo suficiente y dije, ¡quiero ser maestro de español!
Cuando terminé la secundaria y luego ingresé a la preparatoria, tenía en mente esos recuerdos de la maestra de español, en cada momento los tenía presente y me servían como fuente de motivación. De esa manera fue pasando el tiempo, pero con la mirada fija en lo que realmente quería ser “Maestro de Español”
¡Al fin he concluido con mi bachillerato! Ahora seguiré el camino que he elegido; entonces me inscribí en la Escuela Normal Superior del Instituto Campechano porque quiero ser maestro de español. Después de cuatro largos años, al fin he concluido con mis estudios y debo de titularme lo más pronto posible. Esa fue una de mis prioridades, titularme.
A los pocos días de haberme titulado, salió una convocatoria en el Centro de Estudios Tecnológicos del Mar 02 en Campeche, entonces dije, ésta es mi oportunidad y no la voy a desaprovechar; presenté el examen de oposición y grande fue mi sorpresa cuando me avisaron que yo era el candidato elegido a cubrir las 15 horas vacantes. Me sentía contento pero nervioso a la vez, pensando cómo iniciar en un primer día de clase como maestro. Fue entonces que dije, tengo que planificar lo que voy hacer cuando esté frente a los adolescentes. (Mi presentación, presentación de los alumnos, encuadre de la asignatura, indicaciones sobre cómo se trabajará y los criterios de evaluación).
Conforme pasaba el tiempo, pude darme cuenta que la profesión que había elegido resultaba muy difícil porque implicaba dar más de tu tiempo, e incluso, hacer actividades extracurriculares con la finalidad de planificar la enseñanza de tal manera que los alumnos puedan interesarse por ella, así mismo tenía que cuidar que las actividades vayan encaminadas a lograr un propósito educativo. Muchas de las veces la planificación se realizaba pensando que los grupos eran totalmente homogéneos; una misma planeación para todos los grupos.
Pero al ir observando y leyendo algunos textos, me llevó a la reflexión de que era todo lo contrario, la planeación tiene que elaborarse considerando las características individuales y contextuales y que los grupos son totalmente heterogéneos, por consiguiente, una misma planeación, no era funcional. Tenía que considerar una serie de variantes en cada uno de los grupos para seleccionar las actividades propuestas en la planeación.
Ante este análisis, puedo decir que el ser docente representa un reto fundamental, porque implica una actualización constante para estar a la vanguardia de las exigencias educativas de este siglo para que podamos preparar a los alumnos en las competencias necesarias y requeridas que exige el mundo laboral y globalizador.
Por lo tanto, tengo que dar lo mejor día a día, sin importar que sea reconocida mi labor como docente. La única satisfacción que me queda es ver que muchos alumnos que preparé ya son profesionistas y que te recuerdan con un saludan cuando en algún momento los encuentras en algún lugar.

1 comentario:

Alma Rosa dijo...

Buenas noches; Quiero felicitarte, me encanto tú trabajo, es interesante conocer más de ti y es hermoso recordar como iniciamos nuestra docencia.tengo que dar lo mejor día a día, sin importar que sea reconocida mi labor como docente. La única satisfacción que me queda es ver que muchos alumnos que preparé ya son profesionistas y que te recuerdan es muy cierto lo que comentas